Manual del buen fotógrafo: El triángulo de la exposición (I)

Publicado el : 12/12/2016 13:41:10
Categorías : Blog

Si una de tus pasiones es fotografiar cada momento, instante o acontecimiento y estás planteándote comprar una cámara profesional, pero tienes dudas sobre su funcionamiento, no temas. El primer paso es que valores qué uso le vas a dar, ya que dependiendo de éste, unas características te irán mejor que otras. Cuando lo tengas claro, investiga en el mercado la oferta existente. No dudes en preguntar cualquier cuestión: tu desembolso económico bien lo merece.

Ha pasado un tiempo, tienes tu cámara, pero... no sabes utilizarla más allá del modo automático. Es normal, no te preocupes. En este punto, seguro que has intentando estudiar el manual de instrucciones, introducirte -sin éxito- en cientos de páginas de internet sobre la materia... Sin embargo, te encuentras en el punto de inicio.

¿Por qué no ir paso a paso?

La cámara que has adquirido tiene varios parámetros que deben ser controlados. Estamos hablando de olvidarnos del modo automático, por lo que es conveniente que conozcas, paso a paso, cada uno de ellos. Bienvenido al triángulo de la exposición.

  • Velocidad de obturación o de disparo. Hace referencia al periodo de tiempo que el obturador de la cámara permanece abierto, lo que permite captar la luz y recoger la información básica del entorno. Variar la velocidad depende de los tiempos de exposición. En tiempos cortos (inferiores a 1/60 segundos), pasa menos luz, lo que congela bien el movimiento. En tiempos largos (superiores a 1/60 segundos), el obturador permanece abierto más tiempo y permite capturar el movimiento en las fotografías.

Haz una simple prueba para entenderlo: sitúate a pie de calle con tu cámara. Pon una velocidad de obturación lenta enfocando a un automóvil y, posteriormente, una larga. ¿Notas la diferencia? La práctica te permitirá conseguir el acabado deseado. Cuidado con las sobreexposiciones que queman la imagen.

  • Apertura del diafragma. Se trata de un dispositivo que permite regular la cantidad de luz que entra en el objetivo. La luminosidad se representa con la letra F. Es importante que recuerdes que, a menor valor, mayor apertura. El diafragma también permite controlar la profundidad de campo, es decir, la nitidez de los elementos según el punto más lejano y el más cercano del campo de visión.
  • Sensibilidad ISO. Es la tercera punta del triángulo de la exposición. Hace referencia a la cantidad de luz precisa para realizar una fotografía. Amplifica la luz, pero con la condición de perder calidad. Lo mejor es que siempre mantengas este valor bajo (100 o 200) y la modifiques según el ambiente en el que te encuentres (concierto nocturno, playa, etc.). Ten cuidado con el ruido que se pueda generar en la propia fotografía.

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