Manual del buen fotógrafo: la importancia de disparar en RAW (II)

Publicado el : 15/12/2016 17:49:40
Categorías : Blog

A la hora de adquirir una cámara réflex, puedes encontrarte con una cuestión clave para la calidad y el valor de tus imágenes: ¿disparar en RAW o en JPG? Y, tal vez, te preguntes: ¿y qué es el RAW?

RAW es un formato disponible en las réflex que conserva la imagen capturada en la tarjeta de memoria sin procesar, es decir, que existe la posibilidad de terminar de realizar la fotografía después, desde la silla de nuestro escritorio. El sensor es el encargado de recoger toda la información y mantener todas las propiedades y valores de las fotografías de forma intacta. El archivo RAW contiene nuestra futura foto. Es una especie de negativo de las cámaras convencionales.

Diferencias entre RAW y JPG

  • JPG: archivos comprimidos de 8 bits que permiten captar 256 tonos. La información almacenada es recogida por el propio procesador de la cámara. Valores como el brillo, el balance de blancos, la saturación y el contraste, entre otros, no son modificables.
  • RAW: archivos sin comprimir de 12 a 14 bits que permiten captar 4096 tonos de luz. La información es recogida por el sensor y mantiene los valores asignados, que pueden ser posteriormente modificados con un programa de edición.

Procesado

Al igual que los negativos, los archivos RAW deben ser revelados. Uno de los inconvenientes de este formato es que los fabricantes aún no han establecido una extensión estándar, sino que, según la marca de la cámara, en el ordenador verás una extensión diferente. Pero, recuerda: nunca verás imagen.raw.

En la propia carpeta de la tarjeta de memoria podrás hacerte con archivos ocultos (.xmp) con ciertos valores del procesado de cada toma.

Vuelca los archivos al ordenador y elige un programa de edición. Numerosas cámaras traen su propio software. Sin embargo, si no es tu caso o deseas usar otro, hay varias posibilidades en el mercado, como Photoshop, Adobe Camera RAW... Si has sacado numerosas instantáneas, este trabajo puede resultar abrumador, por lo que primero selecciona las mejores. Además, en aquellas con el mismo escenario y la misma luz, podrás copiar ajustes y parámetros de una edición a otros archivos.

A tener en cuenta...

  • Debes conocer tu tiempo, tus ganas, tu ingenio... Si realizas numerosas fotos de cualquier evento, el formato RAW no es recomendable, ya que tendrás que procesarlas.
  • Conoce las características de tu tarjeta de memoria: lo bueno ocupa espacio, por lo que ten disponibles varias.
  • Si deseas imágenes instantáneas, para ser compartidas al momento, lo tuyo es el JPG. Sin embargo, puedes elegir la opción RAW+JPG. Así podrás procesar las imágenes que más te gusten y el resto conservarlas en menor calidad.
  • No son modificaciones, no son retoques, no son filtros: son ajustes. Recuerda que la fotografía está incompleta sin el posterior revelado digital.

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